SIGATOKA NEGRA
(Myscosphaerella fijiensis)

Una de las enfermedades más destructivas de las hojas de los bananos y plátanos,  de origen fungoso,  con una marcada importancia económica, su principal característica es que limita a la planta a producir racimos de calidad, debido a que afecta la hoja fotosintéticamente al alimentarse de ellas.
La sigatoka negra, catalogada como una de las más serias enfermedades que ataca a las musáceas (banano), siendo necesario su control para obtener una producción de valor comercial aceptable. M. fijiensis es capaz de producir una mayor cantidad de ascosporas y su esporulación por el envés de la hoja, en donde los primeros síntomas son numerosos, diminutos puntos pardos que se desarrollan hasta formar finas rayas de color pardo rojizo de 1.5 mm de largo, visibles en la superficie superior, se unen y oscurecen hasta ennegrecerse, entonces las zonas muertas y negras se secan y adquieren un color más pálido. Las manchas suelen ser intensas hacia las puntas de las hojas; las hojas afectadas pueden morir en tres o cuatros semanas y el resultado es una defoliación muy rápida y severa.

Origen de la sigatoka negra

Se detectó por primera vez en 1963 en las islas Fiji, ubicada en el área del sudeste asiático, su amplia distribución en los alrededores del pacifico sugiere que ha estado presente en la región mucho antes de su descubrimiento, posteriormente se dispersó a todas las áreas productoras del mundo.
El primer reporte oficial del hongo causante de la sigatoka negra afectando plantaciones comerciales de banano y plátano en México fue de los estados de Chiapas y Tabasco en el Sudeste del país en 1981. Sin embargo, la enfermedad fue observada por primera vez en el área de Tapachula (Chiapas) a finales de 1980 (Contreras, 1983; Holguín y Ávila, 1982). Posteriormente, la sigatoka negra se diseminó hacía los estados de Veracruz y Oaxaca en 1985 (Robles et al, 1988). En la región del Pacífico-Centro, la sigatoka negra se detectó por primera vez en el estado de Colima en 1989 y un año después se diseminó a los estados vecinos de Michoacán, Jalisco y Guerrero. En Noviembre de 1994, la enfermedad fue encontrada en el estado de Nayarit (Orozco-Santos et al, 1996). Con este último registro, la enfermedad se encuentra en todas las áreas productoras de Musáceas en la República Mexicana (Orozco-Santos, 1998; Orozco-Santos et al., 2001).

Importancia Económica

Es evidente el impacto que causan en las zonas productoras de dichos cultivos, así como sus consecuencias directas en la producción por la violenta reducción del área foliar y por consiguiente, de la capacidad fotosintética de las plantas. Por lo tanto la enfermedad afecta la producción, la calidad y la rentabilidad, disminuye severamente el tamaño de los racimos, acelera la maduración y disminuye la vida útil de la plantación.
Propagación de la enfermedad

Su propagación se lleva a cabo con la presencia de lluvias, favoreciendo los procesos de infección, producción y liberación de inóculo, distribuyéndose de hoja a hoja y de planta a planta. El crecimiento ideal del hongo se presenta entre los 25 y 28 º C, o sea con temperaturas altas.
En la sigatoka negra la mayor fuente de inóculo se realiza a través de las ascosporas que pueden ser transportadas a largas distancias por el viento. Durante la época seca disminuye la presión de la infección, pero cuando regresan las lluvias, inmediatamente comienza la germinación de las esporas y ascosporas.

Sintomatología

Stover, 1970. Menciona que los síntomas pasan por estados de estrías y manchas. Los primeros síntomas aparecen como puntos de color café rojizo (menor a 0.25 mm de diámetro) visibles a simple vista en el envés de la hoja, algunas veces los síntomas se encuentran hacia el ápice. Las estrías llegan a alcanzar 20x2 mm y se extienden paralelas a las venas laterales de las hojas, haciéndose entonces visibles en el envés. Posteriormente la estría se alarga ligeramente y hay un notable cambio de color, de café rojizo oscuro, casi negro, tornándose entonces netamente visible en la superficie superior de la hoja. Posteriormente las estrías se agrandan y adquieren formas elípticas, convirtiéndose en manchas rodeadas de un borde de color café claro acuoso. El centro negro de la lesión se hunde ligeramente y el borde se hace más neto, produciéndose la coalescencia de las lesiones que forman una gran mancha negra sin mostrar zonas amarillentas a su alrededor. El centro de las lesiones se seca, se torna ligeramente gris y aumenta la depresión, mientras que el borde estrecho y negro queda perfectamente definido. Si la infección es severa la hoja se torna negra y muere 3-4 semanas tras aparecer los primeros síntomas.
Los síntomas pueden aparecer dependiendo de la severidad desde la 2a hoja en plantas no fructificadas y en la 1ra en las plantas que han emitido su racimo, habiéndose señalado un mínimo de 8 hojas sanas presentes en la recolección como requisito indispensable para cosechar un racimo sin maduración prematura. El roció y la temperatura juegan un papel muy importante en desarrollo y diseminación del inoculo. En general el tiempo caluroso y lluvioso con alta humedad ambiente favorece tanto su rápida propagación como una mayor severidad de la infección por debajo de 21o  C hay una marcada declinación de la infección, si bien parece que M fijiensis es mas sensitivo a las bajas temperaturas (Stover, 1972).

Control químico de la sigatoka negra

En la actualidad, el combate químico es la opción más viable para el control de sigatoka negra en los clones de banano más comerciales en México.
En regiones productoras como Tabasco, en donde las condiciones climáticas (2,500 a 3,000 mm de precipitación anual) son favorables para el desarrollo de la enfermedad, se requieren cada año de 30 a 35 ciclos de aspersión de fungicidas sistémicos-protectantes o bien de 40 a 52 ciclos con únicamente fungicidas protectantes. En cambio, en la región del Pacífico Centro, son necesarias de 15 a 20 aplicaciones en los programas de fungicidas sistémicos-protectantes o de 30 a 35 ciclos con los programas de protectantes (0rozco-Santos, 1998). Hasta el año 1995, anualmente se aplicaban alrededor de 430 mil Kg. De ingrediente activo, en su mayoría de fungicidas de acción sistémica y casi 13 millones de litros de citrolina (en promedio 184 l/ha/año). La tendencia actual de los programas de control basados en fungicidas protectantes ha permitido reducir significativamente el uso de citrolina o aceite agrícola.

BIBLIOGRAFÍA

XVI REUNIÓN INTERNACIONAL ACORBAT 2004.  Publicación Especial 70. LA SIGATOKA NEGRA EN BANANOS Y PLATANOS: EL CASO DE MEXICO. Mario Orozco-Santos y José Orozco-Romero1.

FONAIAP No.59. Enero-Junio 1998. La sigatoka negra y su avance en el territorio venezolano: implicaciones socioeconómicas. Gustavo Martínez: Investigador, Rafael Pargas, Técnico asociado a la investigación
Daniel Muñoz: Obrero especializado CENIAP.

http://www.monografias.com/trabajos33/sigatoka-negra/sigatoka-negra.shtml
La Sigatoka Negra (Mycosphaerella fijiensis Morelet) en el plátano. Ing. Guillerbenis Vega Torres.
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